domingo, 9 de septiembre de 2012

LE DÈFENSEUR DU TEMPS.




Les seré franco, el reloj no es una maravilla, me refiero a lo estético por supuesto, no me voy a meter en camisa de once varas, ni me va ni me viene, pero supongo que más allá de la estética, esta el sentido y la función de dicho objeto. Nada más ni nada menos que un reloj.

Como ya sabrán por el titulo de hoy, el reloj, se conoce como Le dèfenseur du temps, o lo que es lo mismo en la lengua de Cervantes, La defensa del tiempo. Se trata de un aparato mecanizado, situado en el céntrico y escondido barrio del reloj, colocado a mitad de camino del centro de arte moderno Georges Pompidou y el barrio del Marais.

Su máxima expresión llega en cada una de las horas en punto, pues no solo conforme con dar las horas, el mecanismo comienza su trabajo y muestra una alegoría, me atrevería a decir que muy moderna, muy a la orden del día, pues no es otra que la lucha del tiempo contra los terremotos, los huracanes y el mar enfurecido.

sábado, 8 de septiembre de 2012

TURENNE ENFANT.



Su escultura se levanta en medio de una plaza, más bien de una rue, no llama mucho la atención, ni por el tamaño, ni por su ubicación, pero si debería hacerlo por su historia. La observo a menudo, en uno de los dos bancos típicos de París-de los que otro día hablaremos-, esperando tranquilo, con una novela en mis manos, disfrutando de la noche parisina, haga frío, calor o llueva, y no lo cambiaría por nada, pues es el preludio de una sensación única.

El tal Turenne Enfant, se llamaba realmente Henri de la Tour, fue un ilustre miembro de la familia de la Tour d´Auverge, apoya delicadamente su pierna izquierda en un pequeño cañón, donde se puede leer la firma del escultor, Lucien-Benoit Hercule.

Fue mariscal de Francia, el cardenal Richelieu lo nombró a su vez coronel de un regimiento de infantería, llevando a cabo muchas batallas, luchas, como el sitio de La Mothe, en Lorraine, donde ascendió rápidamente a mariscal de Campo, otras batallas donde sobresalió fue la del Rhin, Landreais, o hasta en los campos de Flandes, donde perdió la vida. Pero antes de eso, tras la muerte del cardenal Mazarino, y que el rey Luis el catorce, tomara las riendas del país, nombro a Turenne, Mariscal general de los campos y del ejercito del rey. Tal fue su importancia, que incluso Napoleón Bonaparte, recomendaba leer y releer e sus soldados las campañas de Turenne, como uno de los grandes capitanes franceses.

viernes, 7 de septiembre de 2012

PASSAGE INTERDIT.



En la mayor parte de las estaciones del metropolitano parisino existen estas puertas con el cierto letrero, “entrada prohibida”. No es raro aquí ya les digo, si lo es en otras ciudades, pero en la capital francesa, aparecen y desaparecen entradas y escaleras, unas prohibidas y otras solo de salida.

No es fácil sin conocer la ciudad, sin conocer el sistema extraordinariamente complicado de las maquinas expendedoras de billetes del metropolitano, conseguir el ticket y subirse al tren de marras.

Muchas de las entradas no cuentan con maquinas expendedoras, otras no cuentan con puerta de entrada, solo de salida y otras al asomarte te muestran unas únicas escaleras mecánicas que salen, pero no permiten la entrada, los carteles, sobre todo por el tamaña no ayudan a fijarse en la prohibición. Casi hay que comprarse un mapa especial para saber cual es la entrada correcta, la que tiene escaleras en dos direcciones, puertas de entrad y de salida, y maquina de tickets, es todo muy complicado.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

BEAR´S DEN.



Hay muchos bares así en París, hay muchos barrios que los albergan, pero este en concreto llama mi atención y la de muchos de los que pasan por allí a diario, o casi. El bar en cuestión no es muy grande, tal vez por ello, se acumula tanta gente en su puerta.

La cerveza no es realmente buena, pero es más barata que la media, allí se puede beber tranquilamente hasta cerca de las siete de la tarde, y de nuevo a partir de las nueve de la noche, entre esas horas es complicado, porque siempre está como ven en la foto. Lo más curioso, es que además la clientela cambia durante esas horas.

Me explico, a cualquier otra hora diferentes a las antes citadas, la clientela es variada, como la de cualquier otro establecimiento parecido, pero desde las siete de la tarde a las nueve, su clientela es solamente gay, y se agolpan a la puerta entre pintas de cerveza, es curiosa la mirada, pues la mayor parte de ellos, por no decir todos, son medio calvos y barbudos. Es una escena cotidiana del centro de París.

martes, 4 de septiembre de 2012

MUSICOS CALLEJEROS.






Como en todas las grandes ciudades, en las capitales de cada país, en las ciudades donde la afluencia de turistas es alta, o lo suficientemente amplia como para poder vivir de su música, o por lo menos darla a conocer, aparecen. Lo hacen en cada plaza o esquina, sobre todo cuando el tiempo ayuda, que en París es casi nunca.


Desde la plaza de Nation al Trocadero, desde el parque de La Villete a la Plaza de Italia, aparecen, difuminados por todas la calles, casi por cada una de las paradas de metro o de tranvía, son la otra decoración de la ciudad, lejos de la fotografiada y vista por los visitadores de la ciudad de la luz.

Como en todo, los hay mejores o peores, los que te alegran el día y los que te ponen de mal humor, por que llevan a cabo su tarea de forma mala, nula, o porque tocan en un mal momento, incluso en un mal lugar. No es este el caso del hombre de la fotografía, hombre que alegraba el día-más bien la noche-, a los paseantes de la céntrica zona de Odeón, un tipo mayor, sonriente y de ágiles dedos que hacían salir lo mejor del piano que tocaba, a la puerta de un pequeño quiosco de prensa.


lunes, 3 de septiembre de 2012

GEORGES.J DANTON.




Como tantos hombres de pro de la vieja y en ocasiones perra Francia, o lo mismo pero circunscrita a la ciudad de París, se podría decir de este abogado y político francés, que fue un héroe para unos y un traidor para otros, en todos los sitios cuecen habas, y las personalidades de uno y otro bando a lo largo de la historia-la francesa y el resto-, se han cubierto de flores y de exabruptos a partes iguales.

Revolucionario Francés, se le llegó a compara con Robespierre, o con Mirabeau, por su temperamento impetuoso y su facilidad para la oratoria y el convencimiento de la gente de a pie, uniéndola a su causa, o haciéndola desconfiar de tales mañas.

Fue miembro del partido de la Montaña, y en sus filas llegó a ocupar los cargos de Presidente de la Convención Nacional, Miembro del comité de Salvación pública, y ministro de justicia, así como miembro adjunto del gobierno del Sena, tras la controversia política que culmino con la creación de la III República francesa, su imagen se cubrió por la leyenda, hoy podemos ver su estatua en donde se levantaba su casa, exactamente frente a los nuevos cines de Odeón, en pleno Bulevar de Saint-Germain.

sábado, 1 de septiembre de 2012

VUELVE A AMANECER.



Como aquel día, uno de noviembre de hace casi un año, que parece muy lejano, pero casi fue ayer, de nuevo vuelvo a ponerme a hundir tecla en mi nueva habitación de París, tras este mes y medio de descanso, de desintoxicación literaria y parisiense.

Les seré franco, a partir de hoy habrá un nuevo retazo diario para usted querido lector, lo habrá sin duda y por ley, porque yo lo prometí así, y usted lo acató, por dar voz a mi palabra y creencia a su buen hacer, volverán por estas páginas-suyas y mía-, a aparecerse los personajes más raros, estrafalarios de la ciudad, los rincones más escondidos de la capital francesa, las manadas de lobos esteparios que sucumben a los puentes del Sena, donde se cobijan de la sociedad.

Pero como toda moneda, además de contar con la cara, se tiene que temer a la cruz, y esa cruz en este caso es la duración, pues en su momento dije, que el sentido de esa página, de este recorrer de calles y sentimientos, acabaría el día en el que él abajo firmante dejara la ciudad del Sena, y eso amigos, puede que sea más pronto que tarde, pero eso sí, mientras tanto disfrutemos de la ciudad de las luces, yo escribiéndola y ustedes soñándola, pues una vez más, vuelve a amanecer.