miércoles, 29 de febrero de 2012

CUALQUIER SITIO ES VALIDO.




Es así, tal cual lo digo, tal cual lo pienso en el momento que emborrono un papel con las primeras lineas, y sigue siéndolo así, de real, de duro, cuando horas después aporreo las mismas lineas en un teclado de ordenador. Cualquier lugar es valido, y eso hace, que los que antes no eran tan normales, tan validos, pierdan el honor y el valor de lo especial.

Son pequeños quioscos, unos con licencia y otros sin ella, pero que se esparcen por toda la ciudad, por todos los rincones, los parques y los puentes. Son tantos y tan dispares, que parece que algún arquitecto loco, los diseño a la vez que diseñaba los edificios que se levantan a lo largo de las calles, avenidas y bulevares.

Es así, cuantos más lugares validos hay para explotarlos privadamente, menos sitios públicos hay para soñar, para amar y para recordar. Pero es época de recortar lo público, y de esta forma conseguir que solo tengan a derecho a soñar, reír, amar y recordar, los que tienen dinero para hacerlo de forma privada. Eso sí, para ellos cualquier sitio seguirá siendo valido.

martes, 28 de febrero de 2012

CARROUSEL.



Carrusel de magia, es un lugar que tal vez algún día lo fue, hoy lo parece, pero en cuanto pasas allí más minutos de la cuenta, ves que la magia se evapora, como si el calor derritiera el carrusel de la Torre Eiffel, la misma torre, y el río Sena. Cruzando el puente que separa el carrusel del Trocadero, la sensación se incrementa.

Es así, porque eres demasiado observador, o demasiado negativo, tal vez, porque solo ves la parte mala de la vida, tal vez dejaste de ser un niño para siempre, pero están allí. Mientras los niños solo ven colores, risas, carrusel de caballitos novecentístas, torres mágicas de otras vidas-están en su derecho, son niños redios-. Justo a su vez los adultos sienten lo contrario.

Están en su derecho, por ello son adultos, por ello llevan la mili a cuestas, por ello, lo que un día fue un sitio mágico, rodeado de obras de ingeniería, de primeras veces, es hoy más de lo mismo, y menos de lo que vendrá. En momentos así, en lugares en los que la morriña me ataca sin previo aviso ni remisión, siento que echo de menos echar de menos París.


lunes, 27 de febrero de 2012

SERA L´AMOUR.



No se si será el amor, o que es lo que llevará a esta persona, que tampoco se si es hombre o mujer, si es joven o anciano, a colocar una rosa roja fresca, cada día del año de este llamador dorado, sobre la puerta de madera, no conozco la historia ya les digo, pero me gusta imaginármela.

Paso por delante de ella, casi a diario, cada mañana o cada tarde, la rosa permanece allí inmutable a la estación, o a la temperatura. Me gustaría sentarme allí un día, las horas que fueran necesarias, para poder a la persona que la coloca cada día.

Aún, no le hecho, tal vez nunca lo haga, o tal vez mañana compre un café caliente y me siente allí a esperar, y mientras espero la llegada del fantasmagórico y mágico momento, de la llegada de la flor, seguiré imaginando una historia cada vez, una distinta al día.


CAFÉ DE LA PAIX.





Como el café de la Ópera, o el café del artista, el de Cluny, el Gijón, o el del Nuncio, el del Greco, el Lisboa, la Brasileira, el del Carmo. Como tantos en otras tantas ciudades, lugares para el sosiego y la charla. En días pasados como el Colón, eran lugar de cita de artistas importantes que pasaban por los teatros cercanos, hoy son nido de curiosos y turistas.

El café de La Paix, pertenece a esta categoría, un día fue café de lujo, solo para los clientes del hotel que se encuentra encima, lo mejor de lo mejor, la cream, de la cream, junto a la Ópera Garnier, en una de las calles más importantes del céntrico y viejo París.

Hoy como todos estos cafés, por lo menos la mayoría, han dejado de albergar tertulias literarias de horas, o han dejado de ver en sus espejos reflejados los rostros de las divas más guapas del cine, del teatro o de la ópera. En fin los tiempos han cambiado y como todo, los cafés también.


sábado, 25 de febrero de 2012

MÚSICA.




Música, danza, ballet, musicales, todas estas formas, todos estos sentidos cerca del oído, incluso del gusto. Es la escalinata de la Ópera Garnier, es la academia nacional de música, pero hoy no hay ópera, no hay trajes largos, ni de coctail, ni pajaritas.

Hoy un grupo de chicos, se ganan la vida como buenamente pueden, en el centro de la gran ciudad, para pagarse los estudios, para viajar o para lo que les salga del trombón y del bombo, una actividad tan buena como otra cualquiera.

Además, a la gente que allí se concentraba no parecía molestarle, todo lo contrario, todos allí gustaban de lo que veían, de lo que oían. Algunos, incluso compraban alguno de los discos que dos chicas rubias, bien parecidas, intentaban colocar a los allí presentes. En fin, un gusto para los paseantes de la zona de Lafayette.

OTRAS CIUDADES.



Podría ser una fuente de cualquier otra ciudad europea, de cualquiera de ellas, sobre todo de muchas italianas, austriacas o de ciertas ciudades alemanas, podría serlo, sino fuera porque el escudo de la casa real francesa, muestra donde nos encontramos.

Es curioso, a veces intrigante, como ciertas zonas, ciertos rincones de muchas ciudades, recuerdan o te trasladan a otras ciudades vivadas en otras épocas, paseadas casi en otras vidas. Esta fuente de Ludovico XVI, lo es como otros muchos detalles, que me llevaban a Italia, a Florencia o a Siena por ejemplo.

Otras pequeñas calles, escalonadas, adoquinadas, me llevan a mi vieja amiga Lisboa, otros detalles a España, y a veces ciertas tiendas, centros comerciales y comentarios dentro de ciertas fiestas, a los Estados Unidos, las cúpulas de la iglesia cercana, a paises eslavos, o incluso más allá.


http://animodecotademalla.blogspot.com/2011/09/ciudades-de-otro-tiempo.html

miércoles, 22 de febrero de 2012

FOLIES PIGALLE.



Otro de los tantos folies que perlaban la antigua ciudad de París, la antigua ciudad de los burdeles, los cafés, las braserías y los cabarets. En la misma calle del Molino Rojo, en misma calle que hoy se llena de cafés de turistas, trufada de tiendas, alicatadas de torres eiffeles y arcos del triunfo, de tiendas de coge el bocadillo y corre y de sex-shops, de todos los tipos y para todos los gustos.

Hoy como tantos, o como todos estos folies, como todos los cabarets, salvo los pequeños, los que se levantan en pequeñas calles cerca de la avenida, del boulevard principal, son ahora discotecas, algunas de cierto lujo cool, aunque bastante venidas a menos, donde los porteros no son lo único que hacen que parezca y sea un antro.

Nada que ver con el París del siglo XIX, del siglo XX, de los pintores cojitrancos, o de los que se cortaron la oreja, nada de los espectáculos que hacían enrojecer a las damiselas de la época y caer la baba a los hombres de la época, nada de can-canes, nada de circo, ni de trapecistas, nada de ajenjo, o absenta. Solo pos-modernidad, cutre y casposa pos-modernidad.


GARE DE L´EST.



Centro de despedidas y reencuentros, la mejor facultad de filosofía. Cuando las puertas se abren, algunos sentimientos se cierran, mientras algunas viejas, o no tan viejas heridas se abren. Las estaciones siempre son tristes, sobre todo por la noche, sobre todo en invierno y sin libros a cuestas.

Se aprende de la vida, mirando la cara de las personas que van y vienen sin prestarte atención, ni a ti que les observas, ni a nada, ni a nadie. Se aprende de los problemas y de las alegrías de la gente, viendo las despedidas y los reencuentros, viendo a los jóvenes con mochilas cargadas de banderas y a los viejos tirando de las maletas de cuero.

En París hay muchas estaciones, muchas despedidas y muchos reencuentros, muchas caras perdidas, y muchas miradas turbias y cansadas, muchas mochilas y maletas, y muchas soledades de tristeza rotas por la compañía de un buen libro.

lunes, 20 de febrero de 2012

SAINT-AMBROISE.



Linea de metro, plaza con árboles y enanos jugando a la pelota, iglesia también, barrio del once, cerca de Chemint Vert, cerca de La Bastilla y Republique, un sitio poco o nada conocido, a tiro de piedra de Parmentier, muy conocido, zona de copas y restaurantes, pero solo conocido por eso, por sus bares, pero el resto, olvidado.

Pequeña iglesia a lo lejos, grande desde cerca, arcos de medio punto y cúpulas medio espigadas, medio puntiagudas, distinta y parecida, muy curiosa a primera vista, muy francesa cuando la ves de vez en cuando, día tras día.

Zona de barrio, de obreros, y de pocos turistas, o ninguno, posiblemente uno de los barrios más céntricos y menos visitados, es la diferencia de la gran ciudad, de la capital del antiguo Imperio, de la antigua Lutecia. Cafés de toda la vida, con calentadores en la calle, acompañados de gente fumando, cuando en la calle hace un frío de perros. La vida.

domingo, 19 de febrero de 2012

MODERNISMO.



Una época encantadora en cuanto a la creación artística, en cuanto a la intelectualidad, en cuanto a la vista más allá de los que tenemos delante de nuestras narices y al diseño. Pre siglo bélico. Nació con él el diseño catalán, el trencadis, generaciones de literatos, artistas inmortales, con obras descomunales, inacabadas, unidas a la naturaleza y la majestuosidad de una u otra ciudad. También, como no, en París.

Muchas veces es tan utilizado, tan manido, tan ajado, que pasamos a su lado, pasamos por debajo, o lo tocamos, lo fotografiamos sin darnos cuenta, lo usamos en nuestra vida diaria sin percatarnos que esta allí, hasta que nos lo dicen o lo perdemos. En eso la vida es parecida para muchas cosas, dura para tantas otras.

Las entradas de muchas de las bocas del metro de París, son de ese estilo conocido, a veces desmerecido por algunos políticos chabacanos y paniaguados, una obra maravillosa, usada para el servicio de la población, como las farolas de la plaza del Rey en Barcelona, que se hermanan con las entradas del metropolitano de Lutecia, mediante arte y utilidad.

sábado, 18 de febrero de 2012

GLACE.




Cuando paseas por el viejo canal de Saint Martan en invierno, la sensación de desamparo, la acción del olvido, la palabra sin voz se hace forma y se posa antes tus ojos. Los recuerdos del no tan lejano verano, con la música, y la gente bebiendo vino, comiendo queso, hablando de lo que se habla en estos escenarios, se torna una puñalada de frío Siberiano.

El hielo, se apodera del canal, y de la música, y sobre todo de la gente que comía queso y bebía vino, ya no se ven barquitos por la zona, solo placas de hielo rotas, ni tan siquiera ellas, han sido capaces de aguantar la insidia de la falta de alma en la zona, de la falta de vida.

Hasta el ayuntamiento pone carteles, para matar la vida y las historias que contar. Hoy ya no se ven en las noticias, fotos de niños o adultos andando sobre el hielo del canal, esta prohibido, no digo que sea malo, pues más de uno se daba un chapuzón, y alguno un susto. Pero cuando las cosas eran más peligrosas y menos anunciadas, la vida era más vida. Y las ciudades grandes e impersonales, menos impersonales.


viernes, 17 de febrero de 2012

SAINTE CHAPELLE.


Centro de la ciudad y de la cultura, centro del gótico, centro del radiante, primero paredes de piedra, ahora de vidrio, azules, verdes, amarillas, policromadas con ideas e historias, sede central de las reliquias francesas, sede de las fuerzas místicas del rey santo Luis.

Centro judicial y turístico, las colas del próximo Tribunal Supremo, se unen a las colas de turistas que intentan entrar a su interior, y ver la luz del sol reflejada en la obra medieval, donde se aúna el trabajo humano y de la naturaleza, una maravilla en si misma.

Cuando llegan acusados importantes al tribunal, la zona vuelve al apogeo medieval, cuando esta parte de la ciudad era el centro de Europa, o de lo que fuera entonces. Es entonces cuando los cafés se abarrotan, los periodistas se apostan en la cercana plaza, esperando a DSK, al Chacal, a Jaques Mesrine, o al acusado que toque por tema y época, pero que siempre hay y habrá. Y es entonces, cuando las antiguas piedras se sonrien, pues ven que vuelven a ser de nuevo lo que realmente nunca dejaron de ser.



miércoles, 15 de febrero de 2012

MADELEINE.



Neoclásica por fuera, barroca por dentro, confusión general. Períptero octástilo. Copia del templo romano de Nimes. Levantada en el centro de la ciudad, en el centro de las avenidas principales, de las tiendas más caras y de los restaurantes de lujo, a tiro de piedra de Dior y del famoso Maxim´s.

Problemática construcción, debido a la Revolución Francesa, debido a las revueltas, y al hartazgo general, como ven, hay cosas que por muchos años que pasen, no cambian. Cuando llegó Napoleón, aún estaba a medio hacer, y este, como no, decidió, que era mejor cambiar el proyecto a su gusto, que para eso era el emperador más grande y a la vez el más pequeño.

No se la permitió ser iglesia, como se la tenía, se la convirtió en La Gloria de la Armada Francesa y de su Emperador, hasta que se acabó de levantar el Arco del Triunfo al final de los Campos Elíseos, y el petit emperador, se olvidó de ella, y consiguió ser iglesia, desde cuyas escalinatas se veía, y se ve el obelisco de Luxor en el centro de la Plaza de la Concordia.




martes, 14 de febrero de 2012

TABAC.



Me llamaron la atención desde la primera vez que los vi. La primera vez que entré en uno de ellos, fue cerca de la Estación del Norte, y fue para comprar unos sellos para unas postales. Me llamó la atención lo familiar que me eran, a pesar de ser la primera vez que visitaba la ciudad, la primera vez que visitaba el país.

Lo son por una razón muy simple, los estancos, o los tabacos, como dicen aquí, son como los recordaba en mi infancia zamorana. Un sitio pequeño, a veces demasiado, donde cuando hay que esperar dos o tres turnos en la cola, te toca esperar en la calle. Donde venden tabaco, chicles, y además sellos y sobres, como antes ocurría en mi país, como cada vez menos ocurre hoy.

Además venden lotería, apuestas de caballos y todo lo que existe en cuanto a juegos de azar legales. Pero hay una cosa nueva, que me llama también la atención, que tras el pequeño tabaco, se aparece un bar, un bar estrecho, pero largo, donde huele a café recién molido, a café de toda la vida.


lunes, 13 de febrero de 2012

GUILLOTINE.

Fuente Foto: El País.


No creada, pero si mejorada y recomendada a la Asamblea Nacional, por un asambleário del país, cirujano de profesión, inventor de maquinas de pena de muerte en sus ratos libres. Joseph Ignace Guillotin, que además la bautizó, o más bien la rebautizo, pues ya existía algo así Italia, conocida como mannaia.

Se popularizó en la Revolución Francesa, pero muchos más países lo usaron, tal vez algunos menos de los que deberían. Fabricada la primera pieza por un creador de clavicordios, asesorado por un amigo, de profesión verdugo de París, y dicen las malas lenguas, que también por el rey Luis el dieciséis, que fue uno de los primeros ajusticiados por la maquinita.

Se llegó a decir, que hasta su inventor pasó por la cortante cuchilla, aunque resulta ser falso, pero pudo haber sido así, pues las cabezas que cayeron en los cestos de cuero, que no de mimbre, fueron miles, de todas las tendencias, y de todos los gustos. Y así fue en Francia, hasta 1977.



domingo, 12 de febrero de 2012

ÈTIENNE MARCEL.



Preboste de los mercaderes de París, cuando el preboste estaba en su apogeo político, antes de los alcaldes y de los concejales, antes de la revuelta de los Maillotins. Antes de que París fuera más que una isla. Cuando el preboste tenía la jurisdicción sobre el comercio fluvial, sobre el sena. En el Antiguo Régimen.

Reformista de la ciudad, lucho por instaurar la monarquía controlada. Fue la viva imagen de la representación del tercer estado francés, fuertemente participante en la creación de los Estados Generales de Francia, durante la Guerra de los Cien años.

Murió, como muere esta gente, asesinado. En este caso por la burguesía parisina, la cual tomaba el poder, y tenía miedo a que el preboste más importante, opuesto al rey, entregara la ciudad del Sena a los ingleses.

sábado, 11 de febrero de 2012

SAINT-PIERRE.



Cuando el barrio cambió, cuando el turismo se apoderó de sus calles, de sus tiendas y hasta de su espíritu, alguien decidió, que también debería perder su mercado central, su mercado de abastos. Hoy parece tan lejano, esa idea de que cada barrio, de cada ciudad, tuviera el suyo, que parece otra vida.

El mercado a la sazón se llamaba, o se llama de Saint-Pierre, sigue estando allí, recordando aquel pasado, aquel barrio de artistas y vicio, que nuca debió dejar de serlo, para convertirse en lo que se ha convertido últimamente.

Su estructura sigue intacta, en pie, junto a la colina del Sagrado Corazón, sobre los adoquines y junto a la cuesta, que te transporta en el tiempo, y en la ciudad, pero ya no se vende fruta, ni tan siquiera huele a mercado, no huele a vida. Hoy en su interior hay espacios de arte, y clases con actividades para los niños del barrio. Por lo menos, no lo destruyeron para crear un cubo sin vida.

viernes, 10 de febrero de 2012

SAMARITAINE.



En la Samaritaine, se encuentra de todo. O se encontraba, más bien. Así rezaba un cartel a la entrada del gran almacén parisino, cerrado en 2005 para unas obras de mejora, y que acabó desmantelándolo de todo su esplendor interior y exterior, a pesar de ser catalogado como un monumento histórico.

Nadie esperó, que cuando el rey Enrique el tercero colocó junto al Puente Nuevo una bomba hidráulica, con la representación del episodio bíblico, que este llevara al bautizo con el mismo nombre, a uno de los edificios no culturales más importantes de la ciudad.

Hoy cerrado, a los pies del Sena, cerca de los museos, de las catedrales de jorobados campaneros y de la cultura adyacente. Aún sigue siendo iluminado, a diario, o más bien a nocheario, como si de un castillo se tratara, para que la gente que visita la ciudad, aún puedan fotografiarse con él, antes de que lo reabran de nuevo, como gran almacén o como hotel de lujo. Si es que consigue abrir sus puertas de nuevo. Que lo dudo.

jueves, 9 de febrero de 2012

LIBREROS DEL SENA.



Nacen como pequeñas casitas de cultura, chapa verde rellena de palabras, de lineas, párrafos e historia. Aparecen a lo largo del Sena, a ambos lados como carriles de literatura, ayudando a fluir el río por el corazón de la ciudad y de su gente.

Algunos cerrados en épocas invernales, la humedad de la zona no ayuda, y el aire, frío, tanto que corta la cara de los que entre viejos libros nos movemos, tanto, que incluso endurece algunas páginas de los primeros ejemplares, los valientes, que dan la cara al paseante, a condición de ser los primeros en recibir las caricias del posible comprador.

Salvando las distancias, a veces me recuerda a mi amada Cuesta de Moyano, más vilipendiada por políticos y paseantes que la ribera parísina, pero con un mismo fondo. Ofrecer cultura, buena y barata. Pues al igual que en Madrid, en París, por un par de billetes azules puedes llevarte a casa ocho o diez obras maestras de la literatura.

Más: http://animodecotademalla.blogspot.com/2011/08/la-librera-del-sena.html

miércoles, 8 de febrero de 2012

COLUMNA DE JULIO.



Cuando pasó a escombros, cuando el pueblo se hartó, como se esta hartando ahora, como acabaran hartándose, cuando desapareció de su ubicación la cárcel de La Bastilla, la plaza más grande de la ciudad se quedo vacía, o casi, pues tras una temporada colocaron en medio la famosa guillotina.

Tras poner el collarín de filo y sangre a más de uno que no se lo esperaba, y a más de cien que si se lo esperaba, se quito el filo, la escultura sangrienta, que mejor representó la revolución del país vecino, decoración tétrica que de haber formado parte de la decoración de otras plazas, en otros países, hubiesen servido para evolucionar muchas cosas.

Hoy allí se levanta algo más turístico, una columna parecida a la romana de Trajano, con una escultura dorada en su parte superior, guiando a toda la ciudad, un ángel dorado, el genio de la libertad, que corona una base marmólea que contiene algo especial y que poca gente sabe. Los restos mortales de los muertos en las revoluciones de 1830 y 1848.

martes, 7 de febrero de 2012

PATHÈ!.




Se podría decir de ella, que es una empresa de cine, una productora, pero los que amamos el cine, o por lo memos amábamos el cine de antes, el clásico, sin efectos especiales ni tres dimensiones, que te marean la cabeza y el bolsillo a partes iguales, sabemos que es la productora, en mayúsculas, en letras de oro y brillantes.

Compañía de hermanos, que veían en el misterio de los rollos de celuloide y de discos fonográficos su sustento, además de su divertimento y el de las personas que los rodeaban. Desde Vicennes, donde empezó, hasta Australia llegaron sus primeras grabaciones, un hito para la época.

En 1902, con el comienzo del nuevo siglo se hizo con todo el negocio, con la patente de los hermanos Lumière, otros espabilados en el negocio, y las principales ciudades europeas se vieron infectadas por el gusto por el nuevo arte. Esos primeros años, hasta la primera gran guerra, la cual destrozó además del viejo continente, los sueños de sus habitantes. Hoy la Pathè muestra sus películas en en centro de París, junto a la Plaza de Clichy. Y muchos pasan bajo su cartel, sin guardarle el respeto que se merece.



lunes, 6 de febrero de 2012

CRÊPES.



Cuando esparcen la masa sobre la plancha y comienzan a crearlos, a formar esa especie de disco de vinilo dulce y caliente, las bocas, tanto de los que esperan casi en ingravidez absoluta, su crêpe, como la de todos los que pasan por la puerta se empiezan a encharcar de agua.

Sin duda son el fetiche, la tienda de tentempiés por excelencia y bien ganado. Conozco uno cerca de Cadet, que es el zenit de las expendidurías de estos pedazos de Francia. Da tanto cariño a cada una de sus creaciones, que saben mejor que cualquier otro manjar que te puedas echar a la boca.

Desde las zonas turísticas, donde la plancha esta encendida día y noche, haya o no clientes, y que luego se venden fríos o recalentados, hasta los barrios, que es donde se conoce la verdadera ciudad, donde se esmeran al máximo, cobrando el mínimo. Un placer diario o nocturnario para muchos.

domingo, 5 de febrero de 2012

ENGAÑOS.


Parecen elementos, situaciones, estampas de hace siglos, pero muchas son de hace tan solo horas, minutos, segundos. La lentes fotográficas hacen maravillas, casi tantas como los iris y las pupilas que portamos sin darnos cuenta, sin percatarnos.

Lo cierto es que los elementos ayudan a la confusión, al engaño, al desconocimiento de causa y efecto. Coches y matriculas antiguas, torres metálicas más antiguas aún, puentes de piedra que ya estaban allí cuando empezó la historia del Imperio, y helados.

Estampa intemporal de una ciudad intemporal, una ciudad que puede ser parte de todas las ciudades y de ninguna, una ciudad tan metafóricamente presente, que esta ausente en la mayor parte de las ocasiones.



sábado, 4 de febrero de 2012

LE CAVERN.



Como si se abriera la puerta de Liverpool en medio de París, escondida entre los grandes bares y las brillantes luces de las noches parisinas. Apareció como sin querer molestar, y sin querer molestar se marcha, con la cabeza alta, y dejando a los asiduos tristes.

Le Cavern, dos plantas de diversión, la primera un bar estrecho, sin más, barra, alcohol y risas. La segunda, es la caverna propiamente dicha, roca y música en directo, pequeña replica de la de los Beatles, con gente distinta, animada y con Momo el dueño, que da forma de Santo Santorum al lugar.

Tras tantos años de trabajo nocturno y noctambulo, sin cobertura y sin necesidad de mirar el reloj, pues dependiendo de las caras que quedaban deambulando por allí, se vislumbraba la hora sin necesidad de uno. Hoy es su último día, su última noche, hoy es su última fiesta, su último aliento de vida.

viernes, 3 de febrero de 2012

ELÍSEO.



Palacio cercano al pueblo, en medio de la ciudad, como una engañifa más de los políticos de hoy en día. Casa del presidente de la República Francesa y consorte. Tan cerca y tan lejos, piensan muchos, los infelices, que creen que por la cercanía de las paredes, por la cercanía del edificio, también existe la cercanía personal, de carne y sentimiento.

Despachos desde donde se tomaban muchas de las decisiones más importantes de la ya vieja, pero aún nueva historia del viejo continente, no es difícil pasear cerca de él, todo lo cerca que te lo permite la fuerte vigilancia, y ver allí a los más grandes dignatarios de otras épocas, ya pasadas, pero tan presentes en la cabeza de los que queremos recordar, para que no se repita. Los menos, por desgracia.

Desde allí, tienen el tiempo en sus manos, nuestro tiempo, el de los que les votan para que vivan en grandes mansiones, y brinden con vinos de grandes añadas, y champañas de gran calidad, mientras a cien metros, un sin techo busca una rejilla del metro cercana, para pasar la noche a la intemperie.

jueves, 2 de febrero de 2012

FOLIES BERGERE.




Cabaret de los de antes, de los de siempre venido a menos, pero manteniendo la frente alta, sin prostituirse como el que fue siempre su mayor competidor, el del Molino Rojo. Nacido a los pies de Montmartre, cambió varias veces de nombre y su fachada cambió a Art decó, cuando debía hacerlo, una maravilla arquitectónica y teatral, mal usada en los últimos tiempos.

Cuando el can-can se cansó de moverse, cuando los ojos dejaron de danzar a su alrededor, las vedettes guardaron sus encantos al mejor postor y la calle se volvió turbia y desolada, como el alma de los pintores que eran perennes en su bar, tanto que lo retrataron mejor que nadie, como Manet.

Desde Charlot a Frank Sinatra, desde Joséphine Baker, parapetada tras una pequeña falda hecha de plátanos, hasta la Bella Otelo, pasaron por allí, y aún suenan sus pasos y sus sentidos. Aún todos recuerdan las inolvidables actuaciones aquí, de Mata Hari y Édith Piaf. En fin cartel de bandera.

miércoles, 1 de febrero de 2012

ARCO DEL CARRUSEL.



Uno más, pues si de arcos va la cosa, este es el centro, sobre todo si es de arcos copiando a los romanos, que esos son los que son y no hay más duda ni lucha. El del Carrusel es observado por miles, millones de ojos diariamente, a tiro de piedra del Museo del Louvre, no podía ser de otra manera, muchos lo ven, lo vemos y nos sorprendemos.

Evidentemente, es de Napoleón, de quién si no. Arco de triunfo de buena calidad, pero poco visitado, poco afortunada hoy y en la historia, tras saquear la cuadriga de la antigua república de Venecia, sus enemigos, la acabaron desmontando y devolviendo las piezas al norte italiano, ahora, solo son replicas.

Me paseo junto a su lado, como junto a tantas obras napoleónicas, a tantas obras gigantescas, como gigante era su ego. Las observo, nos observamos, nos aguantamos, respetándonos, a veces sonriéndonos, como si fuéramos enemigos íntimos, como si nuestro demonio de la guardia en ese momento, nos hubiera abandonado.